sábado, 30 de septiembre de 2006

Un caracol de 100 kilos

Fue en mayo de 2005 cuando me inscribí en la primera competición La llamada “Carrera de la Amistad” organizada por la Mancomunidad del río Monachil, el trazado recorre tres pueblos de la vega de Granada, Monachil, La Zubia y Cajar con un distancia de 14,5km tardé lo que no hay en los escritos pero eso no era importante.
Aquí es donde me enganché de verdad, había muchísima gente que se conocía de otras carreras, se saludaban, se deseaban buenas sensaciones, o mejoras en los tiempos, algunos comentaban el objetivo que traían en mente; y olía a linimento, (reflex).
La gente trotaba, calentaba, otros estiraban, me crucé con otros “futineros nocturnos” a los que reconocí a duras penas, (por el cambio de luz supongo) nos dedicamos una sonrisa mas bien burlona, eso me sirvió luego; de pronto se oyó en megafonía falta un minuto, corredores a sus puestos Disparo y a correr.
Creo que salí el último, un llano y cuesta arriba, el corazón “desbocao” tropecientas mil pulsaciones por minuto, coroné la cuesta y luego pendiente abajo aquí mejoré, ya se sabe “cuesta abajo hasta las piedras ruedan”, ya no iba el último pero daba igual, seguía corriendo y me sentía muy bien y corría, la verdad es me importaba poco si terminaba o no.
Mis padres me seguían en plan vuelta ciclista, seguros de que no la terminaría, pero nada.
Los vecinos nos animaban y esto se agradece un montón. Mi mujer y mis tres hijos estaban animándome en La Zubia, sonrisa y paso mas ligero…(que luego pagaría) la cosa se iba poniendo seria, faltaba fuelle, y me acordé de la sonrisa burlona, las piernas empezaron a doler pero seguía corriendo, “mucho petardo para tan poca mecha”, pensé, justo aquí empezó el calvario, había que subir lo que antes se había bajado, dejé de ser el corredor esbelto y orgulloso, y por arte de la cuesta me convertí en un descomunal caracol de 100 kilos al coronar la cuesta de Monachil, volví a ver a toda la familia estaban todos, así que hice de tripas corazón y terminé la carrera, felicitaciones, besos y calambres.



 

4 comentarios:

Ana* dijo...

Jeje, en esas ando yo, aprendiendo a regular en las carreras. Desde fuera parecía fácil, ¿verdad? :-)

Edu dijo...

Ahora estoy intentandolo yo también. Unos corren por sensaciones, otros con ayudas electronicas y yo no soy capaz de hacer coincidir las sensaciones con las pulsaciones y los sudores de la muerte...

Jaime dijo...

Tenemos mucho en común entreotros que yo también llegué a pesar mas de 1oo Kg y en las primeras carreras me llamaba la atención que la gente se conociera y saludara.
Ahora siempre que voy a alguna también conozco a gente y hay un ambiente muy bueno. Que te lo diga Ana*.
Por cierto el 22 de octubre estaré en la media de Granada.

Edu dijo...

Para mí será magnifico correr contigo, bueno seguramente será detrás