martes, 3 de octubre de 2006

¿Dolores gustosos?

  En los días posteriores a la carrera, bueno en mí caso fue un paseo muy largo, tuve toda la tipología de “agujetas” que existe. También tuve la oportunidad de reconocer una multitud de dolores diferentes, con su escala matices e intensidades, unos agudos, intensos, de corta duración los llamados calambres. Otros de intensidad mediana, pero, mas duraderos los llamados “recocios” y luego aparecieron los “gustosos” si esos parecidos a la sensación de morderse un labio o de rascarse la picadura de un mosquito. Bien, pues estos son los que me preocuparon de verdad, ¿Por qué? Fácil de los dos primeros hay multitud de sesudos tratados médicos, desarrollos complejísimos de bioquímica e incluso modelos mecánicos para explicar el porque o el porque no.
Son los dolores “Gustosos” los complicados de entender y explicar, son una contradicción en sí misma, un contrasentido; ¿como puede uno?, estar encantado de quedar “hecho polvo”, totalmente satisfecho y no poder mover un solo músculo, (silencio atronador; hipoteca remunerada; pesada levedad…).
Andaba cavilando yo, cuando, de repente llego la solución-explicación, ¡claro hombre! Esto es lo mismo que cuando te fumas un cigarro y estás tosiendo como un tísico, es fruto del “enganche”, solo que en este caso, es una adicción saludable.
Luego, con el paso del tiempo, aprendí que había de hacer unas maniobras especificas para cada grupo muscular que eliminaban o casi eliminaban las agujetas y sobrecargas y potenciaban los dolores gustosos, se llaman estiramientos, pero eso ya es otra historia.


2 comentarios:

Jesús dijo...

Perdona, no te conocía, voy a enlazarte para poder leerte mejor :-9
Saludos.

Ana* dijo...

Qué bien contado, yo no lo habría expresado mejor. Y qué brutito, o sea que al principio no estirabas, ¿eh? Jeje. Yo esa novatada no la cometí. Otras sí, por supuesto.